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 | ALFREDO CAZABÁN LAGUNA |
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ALFREDO CAZABÁN LAGUNA
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El panorama cultural del primer tercio del siglo en Jaén capital se caracterizó en buena parte por la aparición de un buen número de publicaciones, efímeras desde luego, pero que legaron una fecunda hemeroteca a la ciudad.
Dentro de las publicaciones culturales sin duda alguna destacó la revista "Don Lope de Sosa".
Dicha revista se publicó durante diecisiete años, entre 1913 y 1930. La reedición en facsímil realizada por Riquelme y Vargas hace unos años ha permitido que la revista se pueda consultar íntegramente con facilidad.
Su alma mater fue el cronista e investigador local D. Alfredo Cazabán.
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Alfredo Cazabán nació en Úbeda el 13 de Abril 1870. Al parecer su familia se arruinó y no fueron fáciles ni su infancia ni su juventud.
Periodista precoz, ya con 13 años publica su primer artículo en una revista ubetense, a la vez que va frecuentando colaboraciones periodísticas. Su primera obra, "Apuntes para la historia de Úbeda", se publica cuando sólo cuenta con 17 años.
Su padre morirá en el viaje a Francia, después de haber decidido emigrar en busca de mejores perspectivas, y el carácter de Cazabán quedará marcado por el suceso. Ya de vuelta de Francia, vive un tiempo en Úbeda y finalmente se traslada a Jaén en una situación económica grave. La viuda de Arroquia le facilitará trabajo en la Casa de Banca y después pasará a la Delegación de Hacienda. Más tarde lo nombrarán secretario del Presidente de la Diputación.
En Jaén continuará sus colaboraciones periodísticas en distintos medios locales, El Industrial y La Unión, firmando siempre como "Don Lope de Sosa. El pseudónimo se inspira en un personaje de Baltasar Gracián, de su pieza teatral la "Cena Jocosa".
Alfredo Cazabán escribiría también poesía, teatro o narraciones, pero su principal aportación se centró en su trabajo como historicista local.
Obras suyas son "Cosas de antaño", "El reino de Jaén y San Fernando", "La cuestión social en Jaén en el siglo XIV" o "Jaén como base de la conquista de Granada".
En 1904 es nombrado Cronista Oficial de la Provincial. En 1905 entra en la Academia Real de la Historia y al poco en la Real Academia de San Fernando. Su actividad procurará la recuperación de innumerables legajos, pero sobre todo se caracterizará pos su estilo divulgativo y ameno que huyó del academicismo y que buscó en revistas y periódicos el lugar idóneo para publicar sus hallazgos.
Como periodista sería redactor jefe de La Regeneración y trabajó en el Pueblo Católico.
Llegaría a ser director del Museo Provincial de Bellas Artes cuando se creó e hijo adoptivo de Jaén, en 1926.
Pero al final de su vida fue olvidado y así moriría en 1931.
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Una Revista Cultural
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"Don Lope de Sosa" abarcaba un conjunto muy variado de temas. Se marcaría el objetivo de propiciar "estudios e investigaciones históricas, dar a conocer obras antiguas inéditas, el arte, la literatura, el folklore, la sociología, actualidades de la vida colectiva, crítica, bibliografía..." Todo un reto.
El 31 de enero de 1913 aparecería el primer número, de 32 páginas. Ahí encontrarían acomodo para sus versos poetas locales, los arqueólogos comentar sus hallazgos, los historiadores y geógrafos comentar sus descubrimientos. Pero sin duda serán sus crónicas costumbristas las que, con el paso de los años, con mayor sabor se nos antojan.
Pese al tono un tanto elitista en ocasiones y a la postura acomodaticia y aduladora mantenida con los grandes políticos conservadores de la época, especialmente con Prado y Palacio, el afán divulgador de "Don Lope de Sosa" es innegable y ya en ello se aprecia un aire de renovación y, por tanto, progresista. Pero sobre todo es un punto de partida casi imprescindible para conocer el patrimonio histórico y artístico de Jaén.
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Artículo publicado en un número extraordinario de "El Liberal de Jaén", con motivo de la visita a la ciudad del rey Alfonso XIII; y que lo narraba en estos términos:
...Hace ya algunos años, cuando yo era un mozo y Cazabán un niño, que una tarde de verano en la redacción de "Él Boletín Escolar", me leyó Cazabán sus primeras poesías. Desde aquella tarde me fue simpático aquel muchacho que había venido desde Úbeda, combatido por la desgracia y alentado por el amor purísimo de su madre, en busca de porvenir y con ansias de gloria, y que huyendo de los goces de la juventud se enfrascaba en investigaciones históricas y hacia de su vida una vida de estudio, de sacrificio y de trabajo.
De trabajo, sí; porque Cazabán, acaso por ley de herencia, no conoce la pereza, ni sabe lo que es el descanso, y en fuerza de trabajos y de desvelos ha conseguido ser el periodista culto que seduce con sus cantos inspirados y melancólicos; el rebuscador de antigüedades, que halla en los rincones de los archivos recuerdos de otras épocas y los desempolva y los pule con los primores de su estilo, siempre ameno e interesante; el literato que deleita con la narración de sus cuentos, cuadros de realidad y vida; el pensador que profundiza en el estudio de los males sociales y los analiza y clasifica para que los remedios sean más eficaces y adecuados.
Todo esto es Cazabán, no tranquilamente, con despacio y con separación de fechas y circunstancias, sino que es periodista, poeta, historiador, literato y sociólogo, en el mismo día, todos los días, labrando sus trabajos, hechos casi siempre al correr de la pluma, entre los apremios del cajista que pide original y los apuros y las dificultades que los periodistas provincianos tienen siempre para llenar las columnas del semanario.
Y madrugando mucho, acostándose tarde con los ojos congestionados y la cabeza turbada por el trabajar de las ideas, es cosa rara, extraña, prodigiosa que Cazabán despierte siempre con pensamientos originales, llenos de gracia, de sentimiento y de vigor, que el público busca con ansias de enamorado, y que en medio de su batallar diario y abrumante aún tenga tiempo para hacer libros y ganar 1aureles en los Certámenes del talento y del ingenio.
Cualquiera diría que Cazabán era rico, en fuerza de trabajar tanto. No, señor, Cazabán es un modesto empleado de la Diputación y vive al día. No tiene otra riqueza que la bondad de su alma, que la reparte entre todos con igual derroche, con la misma prodigalidad que el caudal de su inteligencia.
¿Queréis saber la biografía de Cazabán? Pues su biografía es esta: nació para trabajar; trabaja para vivir, y vive con gloria y con honra.
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GALERÍA
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Calle Muñoz Garnica. Casa donde vivió Alfredo Cazabán.
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Placa Conmemorativa a D. Alfreo Cazabán Laguna. Situada en la casa donde vivió.
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Retrato de Alfredo Cazabán. Obra del pintor José Mª Tamayo.
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Busto de Alfredo Cazabán. Obra del escultor Jacinto Higueras.
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Alfredo Cazabán en una Comida. (2º por la Izquierda)
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