Tal día como hoy... (texto junio)

Tal día como hoy...



Na ma comenzá laño, er Tiburcio, repartior de butano der pueblo, za puntó en una toscuela de la capital pa zacace er carné conducir. Ce ve que zu quería Arfonza ya no podía tirar de zus piernas y ecidió que pa repartir bombonas lo mejor era desponer de vihículo autopropurzao. Como zabrán podío maginar, la Arfonza es la burra der repartior no zu muje, por ezo le tie tanto cariño.
Po bien, er Tiburcio ice que er primer dia de clace fue un zuplicio que no ce lo decea a naide. Pam pezar er maestro le paeció ma metrocexual cun palomo cojo. Y no es pa menos porque cuenta que lo llamó levantando er brazo y que ni golía a zudor ni na, incluzo iba feitao y tenía dos cejas en ve de una, cigno vidente de que era totarmente parguela. Una ve centao en er coche y con la oreja detrás de la mosca por ci er moña ce zobrepazaba, ice que le dijo: "quite er freno y arranque", que le costó, vaya ci le costó, aunque lo conciguió cin destornillaor ni na, a pelo. Pece a ello recibió la broncal maestro por entregale en la mano er freno mano, incomprencible. Aluego le dijo que metiera la primera y er Tiburcio zalió disparao y la primera que pilló, allá que la metió ner coche, no cin antes discuti con er novio que por poco zalen a ostias. Er monitor cempezaba a cabrear acin que por lo visto él mismo le puzo er coche a funcionar. Paece que lo de acelerar no ce le daba mu ma ar Tiburcio ahora que pa frena... tiraba y tiraba pa él der volante pero na, aquello no era como con la Arfonza quen na que le tirabas ce frenaba en ceco. Acín fue como tuvo zu prime accidente, pero por culpa una vieja que ce cruzó en mitá la calle. De toas formas ice que ci no la pilla él la hubiera pillao una cebra porque era un pazo pa ezas bestias. Ahí fue cuando er maestro confirmó zus sospechas pos ningún hombre, por mu azustao questé, ce abraza a otro cin metele primero un par de puñalás.
Decesperao, er Tiburcio ce bajó der coche y ce vino pal pueblo totarmente agobiao y, gracias a que no ce quitó er cinturón, hemo conocío ar monitor la toscuela y er modelo der coche en er ques ta prendiendo a cunducir.

De las Crónicas Carpetovetónicas

Juancarlos