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 | REFUGIOS ANTIAEREOS |
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CONSTRUCCIÓN DE REFUGIOS ANTIAÉREOS DURANTE LA GUERRA CIVIL
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Mediante un Decreto del Ministerio de la Guerra, de 3 de Agosto de 1935, se dictaron en España las primeras disposiciones sobre defensa pasiva, para asegurar a las poblaciones civiles una relativa protección contra los peligros derivados de la guerra química o de una agresión aérea. El decreto trataba, asimismo, de sentar las bases de una organización que dictasen normas y ejercitasen una propaganda capaz de vincular a todos los ciudadanos con las medidas a tomar. Por decreto de 23 de Septiembre de 1936, una vez comenzada la Guerra civil española, se encarga a la Subsecretaría del Aire, dependiente del Ministerio de la Guerra, la ejecución de la defensa contra aeronaves en todo el territorio leal a la República.
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En Jaén, a pesar de las disposiciones citadas anteriormente, fue la sociedad de albañiles la que tomó la iniciativa de la construcción de refugios antiaéreos desde los primeros meses de guerra, construyendo galerías de minados donde la consistencia y los desniveles del terreno lo permitían. La mano de obra fue una prestación personal de sus asociados y las aportaciones económicas salieron de su Caja Social y de otros organismos. Pero a pesar de esto, la ciudad no estaba dotada de ningún lugar que pudiera ofrecer las suficientes garantías de seguridad para la población.
El 2 de Abril de 1937, un día después de que murieran alrededor de 150 personas por causas del bombardeo, se constituyó una comisión compuesta de elementos del Frente Popular Local, del Ayuntamiento y de técnicos bajo la presidencia del alcalde, con el objetivo de dotar a la ciudad del mayor número de refugios antiaéreos.
Se encargó el proyecto al Arquitecto Municipal, Antonio María Sánchez, y al Arquitecto Provincial, Luis Berges Martínez. Realizado en el tiempo récord de cinco días, fue presentado al Ayuntamiento el 7 de Abril. Los refugios proyectados iban dirigidos fundamentalmente a ofrecer cobijo a la población del centro de la ciudad, pues consideraban que los barrios extremos, erigidos en su mayoría en laderas de fuerte pendiente, con espacios descubiertos amplios, estaban dotados con refugios capaces para la población de los mismos. Con estos refugios y los olivares que rodean la Capital, de inmediato acceso para las calles que en ellas desembocan, estaban cubiertos, a su juicio, las necesidades de los barrios periféricos.
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Se proyectaron un total de seis refugios, ascendiendo su presupuesto a la cantidad de 1.329.971'44 Ptas., y situados en : la plaza de Moscú (plaza de la Magdalena), plaza de la Merced, Cárcel Vieja (Martínez Molina), plaza de Santiago, plaza de Largo Caballero (plaza de San Juan) y plaza de Canalejas (plaza de San Idelfonso). La capacidad total de los refugios eran de 8.800 personas.
El proyecto estuvo sujeto a revisión desde el mismo momento de su redacción, debido a la urgencia con que fue redactado y a la poca experiencia que sus autores tenían de este tipo de construcciones, de manera que la diferencia entre lo proyectado en un principio y lo realmente construido fue muy sustancial.
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Los arquitectos ofrecieron dos soluciones para la construcción de los refugios. La primera, tomaba como módulo una galería de 2 metros de ancho limitada por muros de mampostería hormigonada de 1,50 metros de grueso, cubierta por una losa de hormigón armado capaz de soportar el impacto de las bombas. La segunda, tomaba también por módulo una galería de 2 metros de ancho limitada por muros de mampostería hormigonada de 2 metros de grueso, protegida por hormigón armado y entramados, compuestos de madera rolliza y terraplenes, que ofrecían la seguridad necesaria utilizando menos cemento y hierro que en la primera solución. Dependiendo de la dureza del terreno, los refugios serían construidos completamente enterrados o semienterrados. En el trazado de las plantas se procuró hacer compatibles las facilidades para la circulación con las desviaciones de la dirección de las galerías, sobre todo en los accesos para interrumpir el avance de los productos de la explosión. Cada galería disponía de un sistema de ventilación consistente en tubos de uralita de 20 cm de diámetro y terminados en caperuza, que unían el interior con el exterior.
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GALERIA DE IMAGENES
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PLANTA DEL REFUGIO CONSTRUIDO EN LA PLAZA DE LA MERCED.
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SECCIÓN Y PLANTA DEL REFUGIO CONSTRUIDO EN LA PLAZA DE LA MERCED.
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SECCIÓN Y PLANTA DEL REFUGIO CONSTRUIDO EN LA PLAZA DE SAN ILDEFONSO.
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PLANO DE LA TRASFORMACIÓN DEL REFUGIO DE LA PLAZA SAN ILDEFONSO EN ASEOS PÚBLICOS.
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