Es el recinto fortificado que desde tiempos árabes domina la ciudad, y al que venían a confluir las murallas que rodeaban el circuito urbano. Fue levantado por el Rey nazarí Alhamar, y reconstruido por Fernando III el Santo, después de la reconquista. Se llamó sucesivamente Castillo Viejo, Nuevo y de Abrehuí. Junto al Castillo se encuentra el Parador Nacional de Turismo, edificado en 1965 a imitación del antiguo Alcázar.